La traducción de textos económicos VI

lenguaje economico

El español de la economía y de los negocios presenta una gran dependencia del inglés.

Otra peculiaridad de la traducción inglés-español de los textos del mundo de la economía y los negocios es la dependencia que el español en este ámbito de especialidad tiene del inglés —el inglés es el vehículo de comunicación por excelencia en este ámbito de especialidad—.

Los préstamos y calcos del inglés son muy frecuentes en el español de la economía y los negocios tanto en el mundo profesional de negocios como en la prensa escrita y en otros medios de comunicación. La rapidez e inmediatez que exige el mundo periodístico y la urgencia del mundo de los negocios hacen que en muchos casos sea más cómodo utilizar el término en la lengua origen. Otras veces, el término en lengua inglesa resulta ser más expresivo, breve y claro que en lengua española y a menudo se identifica mejor en lengua inglesa por los expertos en la materia.

En el español de la economía y los negocios en muchas ocasiones se utiliza el término holding en vez de “empresa matriz” o “grupo empresarial”, rating en vez de “calificación” o “solvencia crediticia”, factoring en lugar de “descuento de facturas”, swap para referirse a “permuta financiera”, stock options en vez de “opciones sobre acciones”, call y put cuando se trata de una “opción de compra y de venta de acciones u otros valores” respectivamente, cash-flow en vez de “flujo de caja”, dealer en lugar de “agente bursátil que trabaja por cuenta propia”, “operador bursátil por cuenta propia”, “distribuidor”, “concesionario” o “comerciante”. Asimismo, la mayoría de las veces en el mundo de los negocios se habla de project  finance en vez de financiación de proyectos o de  dumping en vez de competencia desleal. La lista de préstamos del inglés que no están aceptados por el Diccionario de la lengua española (DRAE) y que se utilizan día a día en la prensa económica y de negocios y en el mundo profesional es muy amplia.

En otras ocasiones el término en lengua inglesa aparece seguido del equivalente dinámico en lengua española o de una explicación entre paréntesis en la lengua meta. Veamos a continuación algunos ejemplos: outsourcing o subcontratación,  downsizing o redimensionamiento de plantilla —otras posibles traducciones serían “recorte de personal”, “reducción de plantilla”—, rating o calificación crediticia, etc.

Otros términos que se han tomado prestados del inglés han terminado por ser aceptados en nuestra lengua. De este modo, por citar algunos ejemplos, el DRAE recoge las voces inglesas marketing, bonus, broker, leasing, dumping, etc. Es evidente , por ejemplo, que en el ámbito de la economía y los negocios el término utilizado es marketing y que “mercadotecnia” no se identifica por los hablantes de este registro. En cuanto a bonus, término que ha venido siendo utilizado tradicionalmente en el mundo de los negocios, el DRAE lo define como “prima vinculada, en el ámbito económico o empresarial, al logro de determinados objetivos”. La traducción de bonus por “bonificación”, “prima”, “gratificación” o “sobresueldo” generaría gran inseguridad y ambigüedad y la propuesta de equivalente dinámico carecería, en nuestra opinión, de precisión o rigor.

El DRAE define la voz inglesa broker de este modo: “intermediario en operaciones financieras o comerciales que recibe una comisión por su intervención”. El término bróker está aceptado por el DRAE. En función del contexto en el que nos encontremos otros posibles equivalentes dinámicos en lengua española podrían ser los siguientes: “agente por cuenta ajena”, “corredor de bolsa por cuenta ajena”, “corredor de comercio”, “agente”, “comisionista”, “operador bursátil por cuenta ajena”, etc.

En el ámbito de especialidad del comercio y las finanzas se habla de leasing y renting y en raras ocasiones se opta por los equivalentes dinámicos en lengua española “arrendamiento financiero” o “arrendamiento con opción de compra” y “arrendamiento”, respectivamente.

En el DRAE encontramos el término dumping definido de este modo: “práctica comercial de vender a precios inferiores al costo, para adueñarse del mercado, con grave perjuicio de este”. Aunque el término casi siempre se utiliza en lengua inglesa a menudo se suele traducir por “competencia desleal”.

Hay otros términos para cuya traducción no existe término alguno. En este sentido cabe hacer referencia al problema que plantea la traducción del término benchmarking dado que en lengua meta existe un vacío terminológico y no contamos con un término en español que refleje la carga semántica del término inglés. La traducción más frecuente de este término se suele hacer por medio de una paráfrasis muy larga “práctica empresarial de comparación de eficiencia entre distintas empresas” o “índice de eficiencia empresarial”. Por razones de economía del lenguaje ha terminando por calar en la jerga de negocios española el término inglés.

La traducción de los términos señalados anteriormente presenta el dilema al traductor de si mantener el término en inglés u optar por su equivalente, si existe, en lengua española. A menudo, como apuntábamos antes, muchas veces la brevedad, expresividad y precisión del término inglés hacen que sea difícil optar por el equivalente dinámico en lengua meta. En términos generales —y con independencia del debate de fondo sobre la necesidad de preservar nuestra lengua y de evitar su empobrecimiento—, a menudo en  la traducción profesional del mundo de la economía y los negocios, la decisión del traductor respecto de la utilización del préstamo en lengua inglesa o la del equivalente dinámico en lengua meta dependerá, tras consultar las fuentes documentales más fiables y pertinentes en la materia, de otros múltiples factores como por ejemplo el tipo de texto, las preferencias terminológicas del autor del texto, el sector de la actividad de negocio al que pertenece la empresa, etc. Hay siglas como por ejemplo EBITDA, EBIT o términos como leasing, swap, rating, dumping o blue chips que se utilizan con mucha frecuencia en inglés pero, como señalábamos anteriormente, es complicado dar respuestas únicas al respecto. En nuestra opinión, el traductor deberá estar siempre alerta respecto de los factores a los que hacíamos referencia a la hora de elegir el equivalente más adecuado en lengua meta.

Otro riesgo que puede correr el traductor en este ámbito de especialidad es emplear calcos de la lengua inglesa. Estos, desafortunadamente, son muy frecuentes. Numerosos términos o estructuras sintácticas del español de la economía y de los negocios responden a un proceso de deficiente traducción del inglés. En los contratos, por ejemplo, nos encontramos frecuentemente con la expresión by and between traducida por “por y entre” en vez de simplemente por  “entre” que es lo más correcto en español o to make a contract traducido por “hacer un contrato” en vez de por “formalizar” o “celebrar un contrato”. Otros calcos frecuentes en la traducción inglés-español del mundo de los negocios son la traducción del término firm por “firma” en vez de por “empresa”, central banks por “bancos centrales”,  junk bonds por “bonos basura”, balance sheet por “hoja de balance”, etc.

ROMÁN MÍNGUEZ, V. (2015): “La traducción de textos económicos (inglés-español): principales peculiaridades y dificultades”, en PENAS IBÁÑEZ, A. (eds): La traducción nuevos planteamientos teórico-metodológicos. Madrid: Editorial Síntesis. Capítulo 6. Páginas 139 a 157.

 

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